Última modificación: 2026-08-17
Resumen
Antecedentes y justificación. La estimulación cerebral profunda del globo pálido interno (GPi-DBS) es una alternativa para el tratamiento de síntomas motores en la enfermedad de Parkinson; sin embargo, su seguimiento debe incluir la evolución cognitiva, neuropsiquiátrica y funcional.
Objetivo. Describir los cambios neuropsicológicos y adaptativos posteriores a GPi-DBS bilateral en un paciente con enfermedad de Parkinson.
Metodología. Estudio de caso de un hombre de 57 años, con ocho años de escolaridad, sometido a GPi-DBS bilateral en marzo de 2025. Se realizó una comparación descriptiva entre la evaluación neuropsicológica prequirúrgica de 2024 y la reevaluación de abril de 2026. Se valoraron atención, memoria, lenguaje, habilidades visoespaciales, funciones ejecutivas, sintomatología neuropsiquiátrica y funcionamiento adaptativo mediante subpruebas de NEUROPSI Atención y Memoria, Test Barcelona, WAIS-IV, Test del Reloj, Trail Making Test, BRIEF-A, NPI y ABAS-II.
Resultados. Se observó mejoría motora, disminución de síntomas depresivos y neuropsiquiátricos, y mayor independencia en autocuidado. El desempeño permaneció relativamente estable en atención básica, aprendizaje, evocación, denominación, fluidez semántica y algunas habilidades visoespaciales. Persistieron o se acentuaron dificultades en memoria de trabajo, recuperación de información, fluidez fonológica, planificación, organización visoespacial, rastreo visual y velocidad de procesamiento. Aunque el paciente y su familiar percibieron mejor funcionamiento ejecutivo cotidiano, persistieron dificultades en regulación conductual y habilidades adaptativas complejas, particularmente en salud, seguridad y uso de recursos comunitarios.
Discusión y conclusiones. El perfil mostró una evolución mixta: mejoría motora, emocional y en autonomía básica, con persistencia de alteraciones ejecutivo-mnésicas y visoespaciales. Los hallazgos son compatibles con deterioro cognitivo leve multidominio asociado a enfermedad de Parkinson, presente antes de la cirugía y relativamente estable en términos diagnósticos. Se recomienda seguimiento neuropsicológico longitudinal para diferenciar los efectos de la progresión de la enfermedad, el tratamiento farmacológico y la estimulación.