Tabla 1.
Factores personales, de género y socioeconómicos relacionados con el cyberbullying en adolescentes colombianos
0 commentsPosted in Artículos | Vol. 4 | Núm. 1 | 2018

Autor(es) | William Fernando Morales Portilla, Ángela Yamile Rueda Forero, Jesús Redundo Pacheco, Marianela Luzardo y Nataly Gómez Correa |
Contacto | william.Morales.2013@upb.edu.co; angela.Rueda.2013@upb.co |
Tipo de Contribución | Artículo Empírico |
Referencia | Revista Digital Internacional de Psicología y Ciencia Social Vol. 4, Núm. 1, 2018. |
RESUMEN
La violencia escolar se ha nutrido de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) para desarrollar nuevas dinámicas violentas, entre ellas el ciberbullying. Este fenómeno es cada vez más preocupante por su alcance, ya que en la población donde surge con mayor proporción es en adolescentes (Luengo, 2014). De esta manera, la presente investigación con un paradigma analítico de tipo transversal-exploratorio tuvo como objetivo determinar si las variables como el estrato socioeconómico, género y la personalidad representan un factor de riesgo en la presentación del cyberbullying en estudiantes de secundaria con edades de entre 10 y 19 años. Se utilizó una metodología cuantitativa, donde la muestra estuvo conformada por 404 estudiantes de secundaria de dos centros educativos de Bucaramanga, Colombia, con edades de entre 10 y 19 años, de los que 49.5% son varones y 50.5% mujeres. Para el logro de los objetivos se aplicó el cuestionario de Cyberbullying de Calmaestra, Ortega y Mora-Merchán, el cuestionario de personalidad PPG-IPG de Gordon, y un cuestionario sociodemográfico que permitió evaluar las variables de estrato socioeconómico y de género. Los resultaron demostraron que existen relaciones estadísticamente significativas entre el ciberacoso realizado por teléfono celular o internet y los estratos del 1 al 5; además de relaciones estadísticamente significativas entre el género masculino y ser cibervíctima por internet. Del mismo modo, se pudo evidenciar una relación directa entre el género masculino y ser ciberagresor por medio de internet y el teléfono celular. Como conclusión, se destaca la importancia de seguir desarrollando procesos investigativos referentes al cyberbullying, resaltando la variable de estrato socioeconómico, porque esta distribución por zonas económicas es propia de países en vía de desarrollo.
ABSTRACT
School violence has been increasing by the TIC (short for Information and Communication Technologies in Spanish) to develop new dynamics of violence, Cyberbullying among them. This issue is more and more worrying due to its wide range which can reach teenagers in a bigger proportion (Luengo, 2014). Thence, this investigation with an analytical paradigm of transversal-exploratory type had as objective to determine if variables as socioeconomic stratum, genre and personality features represent any factor of risk in the cyberbullying . A quantitative methodology was used, the sample was formed by 404 high-school students from two schools in Bucaramanga, Colombia with ages between 10 and 19 years old of whom 49.5% are male and 50.5% are female. To accomplish the objectives, we applied a survey about cyberbullying from Calmaestra, Ortega y Mora-Merchán, a questionnaire about personality called PPG-IPG (short for Gordon’s Personal Profile and Gordon’s Personal Inventory), and a sociodemographic questionnaire, which permitted evaluate the socioeconomic stratum and gender variables of this study. The findings showed that indeed exist a statistically significant correlation between cyberbullying via cell phone or internet and the strati 1 to 5; in the same way showed that exist statistically significant correlations between being male and being cybervictim in the internet. There is also a direct relationship between being male and being cyberbully via internet or cell phone. The discussion also shows the importance of a further investigation in those variables, especially in the socioeconomic division since that kind of division is popular in developing countries.
INTRODUCCIÓN
El cyberbullying se define como una forma de intimidación entre iguales que se ejerce mediante dispositivos electrónicos para hostigar y acosar a los compañeros (Arab & Díaz, 2015; Buelga & Pons, 2012; Garaigordobil, 2011; Garaigordobil, Martínez-Valderrey & Machimbarre, en prensa; García-Maldonado, Joffer-Velázquez, Martínez-Salazar & Llanes-Castillo, 2011; Whittaker & Kowalski, 2015). De esta manera, es importante determinar las variables implicadas que pueden influir en la aparición, desarrollo y mantenimiento del ciberacoso como edad, género, nivel socioeconómico y algunos rasgos de personalidad, entre otros.
Algunos autores afirman que las conductas relacionadas con el ciberostigamiento presentan un incremento en adolescentes con un promedio de edad de 14 años; a los 15 años hay una disminución del fenómeno, y de los 16 a los 18 años se mantienen o aumentan las conductas, así como también se ha evidenciado que los alumnos de 15 y 16 años son más víctimas que los alumnos de 12 y 13 años por medio del teléfono celular e internet (Del Barco, Mira, Verdasca, Castaño & Gómez, 2013; Garaigordobil, 2015; Ortega-Baron, Buelga & Cava, 2016). Por el contrario, otros estudios encontraron una relación positiva con la victimización y mayor incidencia alrededor de los 13 a los 15 años (Garaigordobil, 2011; García, 2013; Tokunaga, 2010). Asimismo, otras investigaciones indican que existe mayor cibervictimización en los grados séptimo y octavo, y después se produce un descenso de la misma (Schneider, O’Donnell, Stueve & Coulter, 2012; Tokunaga, 2010).
De igual modo, el ciberacoso se relaciona directamente con el género, destacando estudios que afirman que esta forma de acoso se da en mayor porcentaje en mujeres que en hombres, ya sea como víctimas o como victimarias (Buelga, Cava & Musitu, 2010; Estévez, Villardón, Calvete, Padilla & Orue, 2010; Giménez, Maquilón & Arnaiz, 2015; Sabater & López-Hernáez, 2015). De esta manera, estudios señalan que las mujeres tienden a ser en mayor porcentaje víctimas, mientras que los hombres en mayor porcentaje victimarios (Del Barco, Mira, Verdasca, Castaño & Gómez, 2013; Varela, Pérez, Schwaderer, Astillo & Lecannelier, 2010).
Otra de las variables que se relaciona con el ciberacoso es el nivel socioeconómico, que es entendido en Colombia como el mecanismo que permite clasificar a la población en distintos estratos o grupos de personas que tienen características sociales y económicas similares, se dividen de uno hasta seis, siendo uno el más bajo y el seis el más alto, dependiendo de la heterogeneidad económica y social de las viviendas (Secretaría Distrital de Planeación, 2015). De esta manera, se evidencia en diferentes estudios que el cyberbullying se presenta con mayor frecuencia en estratos socioeconómicos altos, existiendo una relación directa entre el nivel socioeconómico alto y la ciberagresión, así como nivel socioeconómico bajo y la cibervictimización (Guerrero, Moncayo & Parra, 2015; Santoyo & Frías, 2014). Sin embargo, Erdur-Baker y Kavşut (2007) indican que no existe una relación significativa entre el cyberbullying y el nivel socioeconómico porque la prevalencia entre victimización y perpetración es semejante en los sujetos de nivel socioeconómico bajo y medio.
Por otra parte, la violencia, al igual que muchas conductas, es el reflejo de la personalidad, de aquello en lo que se cree, se valora y se defiende (Batrina, 2014; García, 2013; Hernández & Solano, 2007; Jiménez-Bautista, 2012). De esta manera, existen determinados rasgos de personalidad que pueden hacer vulnerable a una persona en esta dinámica violenta; por ejemplo, se ha encontrado que el ciberagresor puede presentar conductas como baja satisfacción por la vida, baja autoestima, conductas antisociales y violentas, y bajo grado de autocontrol, entre otras (Buelga, Irazo, Cava & Torralba, 2015; Garaigordobil, 2016; Povedano, Estévez, Martínez & Monreal, 2012).
Asimismo, otros factores que se relacionan con este fenómeno son: percibir que el cyberbullying no tiene consecuencias graves, falta de apoyo entre iguales y considerar que en internet no hay normas (González, 2016; Sabater & López-Hernáez, 2015). De igual modo, se han asociado otros factores de riesgo al ciberacosado, como problemas emocionales, baja autoestima, altos niveles de ansiedad, pocas habilidades sociales y conductas antisociales, entre otras (García-Maldonado et al., 2012; Ministère d’Éducation Nationale, 2011; Planas, 2013).
En este sentido, la presente investigación busca relacionar algunas variables que pueden influir como un factor de riesgo en este fenómeno, porque si se conocen las causas se pueden elaborar programas de prevención e intervención que permitan reducir los índices del cyberbullying.
MÉTODO
Participantes
La muestra estuvo constituida por 404 estudiantes de secundaria de dos centros educativos de Bucaramanga, Santander (58% de una institución pública y 42% de una privada), con edades comprendidas entre los 10 y 19 años (M = 12.9; DT = 1.89) de los que 49.5% son varones y 50.5% mujeres. El muestreo fue no probabilístico por conveniencia, porque no se hizo de forma aleatoria, dado que se seleccionó la población con base en las características similares a la muestra objeto. En la tabla 1 se presenta la distribución de la muestra por género y grado.
Por medio de la prueba chi-cuadrado de independencia entre las variables se comprueba que no existe relación estadísticamente significativa entre las variables grado y género (x2 = 4.254; p = 0.514).
Materiales
PPG-IPG (Gordon, 1993). Este instrumento está basado en la unión de dos escalas: el perfil personal (PPG) y el inventario personal (IPG). Las dos pruebas presentan mediciones que integran la personalidad; por consiguiente, su incorporación en un solo instrumento permite la obtención de información de gran utilidad. Pretende medir rasgos de la personalidad, además de un factor de autoestima que se relaciona con la adaptación del sujeto en situaciones laborales, educativas y sociales. Consta de 38 ítems y evalúa nueve rasgos de personalidad: ascendencia, responsabilidad, estabilidad emocional, sociabilidad, autoestima, comprensión en las relaciones personales, originalidad, y vigor y cautela. En nuestro estudio el instrumento tuvo con una consistencia interna de 0.72.
Cuestionario Cyberbullying (Ortega, Calmaestra & Mora Merchán, 2007, citados en Ortega, Calmaestra & Mora Merchán, 2008). Este cuestionario explora las conductas de los jóvenes con el uso de teléfonos celulares e internet en relación con el cyberbullying. Está compuesto por 27 ítems, 10 de clasificación y 17 respecto a experiencias escolares acerca del bullying y del cyberbullying; además se incluye un apartado concreto acerca de los efectos del cyberbullying y las estrategias de afrontamiento con las que cuentan las víctimas respecto al mismo. En este caso, el cuestionario tiene una consistencia interna de 0.72.
Procedimiento
Se realizó la gestión y aprobación en cada una de las instituciones que iban a participar en la investigación. Después de obtener el aval por parte de los directivos se informó acerca de los objetivos de la investigación. En seguida se hicieron los respectivos cronogramas de aplicación de los instrumentos (PPG-IPG y Cuestionario de Cyberbullying) acompañados de un cuestionario sociodemográfico. El protocolo del consentimiento informó de los objetivos del estudio, el carácter de voluntariedad, la protección de datos personales y garantías de confidencialidad, el derecho a la información y la posibilidad de abandonar el estudio en cualquiera de sus fases. La aplicación se hizo de manera anónima y confidencial, en donde cada participante tuvo un tiempo máximo de una hora; una vez conformada la base de datos, se analizaron con el paquete estadístico SPSS (versión 23).
Mediciones
Se realiza la corrélación entre las siguientes variables
- Estrato socioeconómico y cyberbullying
- Edad y cyberbullying
- Género y cyberbullying
- Caracteristicas de personalidad y cyberbullying
- Agresor y cyberbullying.
Análisis Estadístico
El analisis se hizo por medio del paquete estadistico SPSS. Se utilizaron las pruebas chi cuadrado para conocer la relación entre el género y el grado que cursan los estudiantes (tabla 1). Por otro lado, para conocer el riesgo de agresión y victimización por teléfono celular e internet y el estrato social del individuo, se realizó una regresión logística teniendo como variables dependientes el hecho de ser o no cibervíctima o ciberagresor, y como variable independiente el estrato social, tomando como referencia el estrato 5. De igual manera, se procedió para conocer el riesgo de estas variables y la edad, tomando como referencia al género femenino.
RESULTADOS
Los resultados demostraron que existen relaciones estadísticamente significativas entre el ciberacoso efectuado por medio del teléfono celular o de internet y los estratos del 2 al 5, a excepción del estrato 1, correlacionado con la cibervictimización por teléfono celular, en donde no se halló relación (tabla 2). Sin embargo, se encontró que el riesgo de ser víctima por medio del teléfono celular respecto al estrato 5 disminuye en 51.1% con el estrato 2, en 56.6% con el estrato 3, así como en 4% con el estrato 4. En cuanto al riesgo de ser víctima por internet, los datos evidencian una disminución del riesgo en 36.6% entre el pertenecer al estrato 2 respecto al estrato 5.
Respecto a la ciberagresion por medio del teléfono celular, según el estrato, se encontró que —en relación con el estrato 5— pertenecer al estrato 1 disminuye el riesgo en 83.3%, en 63.3% al estrato 2, en 52.3% al estrato 3 y en 62.1% al estrato 4. Por otra parte, los datos evidencian que el riesgo de ser agresor por internet disminuye, frente al estrato 5, en 83.3% ser de estrato 1, en 51.1% ser de estrato 2, en 65.5% ser de estrato 3 y en 72.3% ser de estrato 4.
Respecto a la relación de la variable de edad y la condición de ser cibervíctima o ciberagresor, tanto por medio del teléfono celular como por internet, se encontró que sólo existe relación estadísticamente significativa a un nivel de significación de 10% entre estas dos variables. Además, se aprecia que dicha correlación es débil e inversa (p = 0.083 < 0.10) (tabla 3).
Además los resultados mostraron relaciones estadísticamente significativas entre el género masculino y ser cibervíctima por internet. De igual modo existe una relación directa entre el género masculino y ser ciberagresor por medio de internet y el teléfono celular (tabla 4). En este sentido, el riesgo de ser cibervíctima por medio del teléfono celular disminuye en 17% respecto al género masculino frente al género femenino. Asimismo se puede evidenciar que el riesgo de ser ciberagresor por medio del teléfono celular disminuye en 56% al pertenecer al género masculino frente al femenino. A su vez, ser un estudiante de género masculino disminuye 61% respecto al riesgo de ser ciberagresor por medio del internet.
TABLA 5
TABLA 6
DISCUSIÓN
El objetivo principal de esta investigación fue identificar si el estrato socioeconómico, la edad, el género y la personalidad son factores de riesgo en el cyberbullying. Así, respecto al estrato socioeconómico algunos estudios se refieren a esta variable como un factor que puede influir en la manifestación de este fenómeno de violencia virtual, destacando la presencia de la misma en mayor proporción en estratos altos (4, 5, 6) que en estratos bajos (1, 2, 3), lo que se podría explicar debido al mayor acceso a los medios virtuales en los estratos altos, aunque la conclusión fue que no presentaban una amplia diferencia (Guerrero, Moncayo & Parra, 2015; Santoyo & Frías, 2014). Ahora bien, los resultados de nuestra investigación mostraron que en cualquiera de los cinco estratos estudiados se puede presentar el fenómeno del cyberbullying, producto similar al obtenido por Garaigordobil, Aliri, Maganto, Bernarás & Jaureguiza (2014) en España, donde se demostró que la relación entre la cibervictimización-ciberagresión, y las conductas de cyberbullying sufridas fue similar en los distintos estratos socioeconómicos. Asimismo, en un estudio de Menay-López & Fuente-Mella (2014) en Chile, donde encontraron que no hay diferencias significativas en la presentación de este fenómeno respecto a los estratos socioeconómicos. Por último, no existen suficientes investigaciones en Colombia, y las existentes no muestran resultados similares a los de Guerrero, Moncayo & Parra (2015). Sin embargo, ennuestra investigación se evidencia que la estratificación no se identificaría como un factor de riesgo porque en cualquier estrato se podría presentar ciberbullying, tal vez porque la distribución de estratos o zonas económicas sólo existe en países en vía de desarrollo, sumado a que la investigación general acerca del ciberbullying apenas comienza en nuestro país.
En cuanto a la variable género, se encontró que ser hombre es un factor de riesgo para ser víctima por medio del teléfono celular, además de ser victimario, tanto por internet como mediante el teléfono celular, al contrario de los resultados obtenidos en diversas investigaciones donde se destaca que ser mujer incide más en la presencia de este fenómeno, ya sea como víctimas o como victimarias, ya que las mujeres prefieren acosar a sus pares por medio de las nuevas tecnologías, donde no interesa estar en desventaja física, llevando a consecuencias más crónicas y a la propagación y perpetuación del fenómeno, contrario a los hombres, porque éstos prefieren hacerlo de manera directa y ocasionar daños físicos (Buelga, Cava & Musitu, 2010; Estévez, Villardón, Calvete, Padilla & Orue, 2010; Giménez, Maquilón & Arnaiz, 2015;Morales-Reynoso & Serrano-Barquin, 2014; Sabater & López-Hernáez, 2015).
Cosa parecida sucede con la correlación de las variables edad y ser cibervíctima o ciberagresor, debido a que varios autores afirman que éstas no se relacionan de modo directo, aunque se parte de la premisa que no existen estudios concluyentes frente a ésta (Slonge & Smith, 2008). En un estudio hecho por Ortega, Calmaestra y Mora-Merchan (2008), en el que se tuvo como variable analizar la edad, no se encontró relación significativa entre ésta y ser cibervíctima o ciberagresor. De esta manera, el presente estudio mostró una relación de 10%, lo que corrobora la baja relación de éstas.
Respecto a los rasgos de personalidad se evidenció una correlación significativa entre la cibervictimización y la sociabilidad, la cual obtuvo una puntuación alta. La sociabilidad hace referencia a individuos que les gusta estar y trabajar con otras personas en puntuaciones altas, y en puntuaciones bajas a personas que restringen sus contactos sociales; cautela que hace alusión en puntuaciones altas a individuos muy cuidadosos en la toma de decisiones, y en puntuaciones bajas a individuos precipitados, que corren riesgos; también presentó una correlación significativa en puntuaciones altas. Asimismo la originalidad fue relevante; ésta se refiere en puntuaciones altas a individuos que les gusta trabajar en problemas difíciles, reflexionan y piensan en nuevas ideas; en puntuaciones bajas, son personas que se caracterizan por el gusto a trabajar en problemas difíciles; por el contrario, cuando puntúa bajo se refiere a personas que no les gusta entrar en discusiones que obliguen a reflexionar (Rodríguez & Garibay, 2014). Estos aspectos no presentaron diferencias en la modalidad de internet o celular. Sumado a esto, los rasgos significativos en el rol del ciberagresor fueron sociabilidad y originalidad asociado a la modalidad de internet; asimismo cautela y originalidad asociados a la modalidad de celular. Es importante recordar que la mayor frecuencia en todos los rasgos que resultan representativos se ubicó en la media, lo que significa que tener estos rasgos en la norma es un factor de riesgo tanto para ser víctima como para ser agresor.
Aunque estos resultados son relevantes, difieren de los encontrados en otras investigaciones, como las de Cerezo (2001), que afirma que los ciberagresores tienden a establecer dinámicas agresivas, tienen un autoconcepto muy elevado, son extrovertidos y sinceros, y tienen un alto nivel de psicoticismo y nivel medio de neuroticismo. Por lo contrario, las cibervíctimas suelen mostrarse tímidas, retraídas y aisladas socialmente; además se consideran poco sinceras y tienen un nivel alto de neuroticismo, ansiedad e intraversión. Al igual que el Ministère d’Éducation Nationale (2011), que habla de victimarios con visión agresiva, baja empatía y bajo reconocimiento del efecto de sus acciones y victimas con ansiedad, baja autoestima, anhedonia y trastornos del cueño. García-Maldonado et al. (2012) afirma en su investigación que rasgos de la personalidad como la hiperactividad son un factor de riesgo para el rol de cibervíctimas-ciberagresores, así como para el rol de cibervíctimas, los problemas emocionales influyen en la aparición del ciberbullying. Por consiguiente, los resultados de esta investigación reafirman la necesidad de continuar con los procesos investigativos del ciberbullying, porque la cobertura de las TIC ha aumentado en Colombia, al igual que en los países industrializados (Mura & Diamantini, 2013).
Además existe información escasa y limitada acerca de los factores de riesgo, y en general del fenómeno del ciberbullying, que obstaculizan los procesos de promoción, prevención e intervención pertinentes en Colombia. La presente investigación indica que los rasgos de personalidad y el género son un factor de riesgo del ciberbullying, y por tanto merecen la atención de todas las instituciones encargadas de regular dichas conductas violentas en la escuela; no obstante, el estrato socioeconómico es una variable no muy relevante, tal vez porque la presentación del ciberbullying no está condicionada a un espacio determinado. En conclusión, es importante que desde la psicología se trabaje con las características de la personalidad que este y diversos estudios han relacionado con el surgimiento y mantenimiento del ciberacoso; asimismo, es importante continuar con investigaciones descriptivas y experimentales en donde se logre establecer procesos de intervención considerando las variables reconocidas como factores de riesgo
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Cómo citar:APA6 | Morales-Portilla, W.F., Rueda-Forero, A.Y., Redundo-Pacheco, J., Luzardo, M. & Gómez-Correa, N. (2018). Factores personales, de género y socioeconómicos relacionados con el cyberbullying en adolescentes colombianos. Revista Digital Internacional de Psicología y Ciencia Social, 4(1), XXX. PENDIENTE. |